lunes, marzo 05, 2012
Las 10 mejores películas estrenadas en Chile el 2011
miércoles, noviembre 02, 2011
Invitación a estreno de "Desenlace"


¿De qué se trata?: digamos que de la incapacidad para escribir "fin".
Espero su visita.
Mis agradecimientos a Pablo Méndez Ortiz, el crack que diseñó los afiches de arriba.
domingo, julio 31, 2011
martes, septiembre 07, 2010
Exhibición de "Mala vida" en Bar porteño
miércoles, marzo 03, 2010
The trigger effect (recomendación sísmica)

No se fíe del trailer; la película no es tan efectista.
jueves, enero 14, 2010
3 excelentes ejemplos de cine sobre realidad virtual
lunes, noviembre 09, 2009
lunes, septiembre 07, 2009
Monólogo de Anton Ego sobre el rol del crítico

Pero hay ocasiones en que un crítico realmente arriesga algo, y esto ocurre en el descubrimiento y defensa de lo nuevo. El mundo es a menudo cruel con los talentos nuevos, las nuevas creaciones; lo nuevo necesita amigos.
Anoche, yo experimenté algo nuevo, una cena extraordinaria proveniente de una fuente particularmente inesperada. Decir que tanto la comida como su creador han desafiado mis prejuicios acerca de la buena mesa es una grosera moderación. Lo cierto es que me han sacudido en lo más profundo de mi ser.
En el pasado, no he ocultado mi desdén hacia el famoso lema del Chef Gusteau´s: “Cualquiera puede cocinar”. Pero me he dado cuenta que sólo ahora he entendido realmente que es lo que quería decir. No cualquiera puede convertirse en un gran artista, pero un gran artista puede venir de cualquier parte.
Resulta difícil imaginar orígenes más humildes que los del genio que cocina ahora en Gusteau´s, quien es, en la opinión de este crítico, nada menos que el mejor chef en Francia. Volveré pronto a Gusteau´s, hambriento por más.
miércoles, junio 24, 2009
Entrevista a Park Chan-wook
La película que con más fervor espero este año es, sin duda, Thirst de Park Chan-wook. Una película donde el protagonista es un cura que se convierte en vampiro. Hace rato que se estrenó en su país de origen (Corea del Sur), pero no hay ninguna señal de su llegada a Chile. Claro, puede que esté en internet, pero no quiero verla en avi; me gustaría verla en una sala de cine o al menos en calidad de dvd en el televisor más grande de la casa. El cine de Park Chan-wook es cine por antonomasia, por excelencia. Sus películas no se reducen a afanes sociales, ideológicos, económicos o de otra índole, sino que simplemente son buenas historias contadas con todo lo que el lenguaje cinematográfico puede proveer. Y cuando digo todo, es todo, dando una potencia estremecedora a sus filmes. De ahí que lo considere dentro de los mejores cineastas vivos y quiera ver sus cintas en el mejor formato posible.
Por ahora, les ofrezco esta gran entrevista que encontré en youtube mientras buscaba el trailer traducido de Thirst.
domingo, mayo 24, 2009
Drag me to hell

domingo, marzo 15, 2009
lunes, febrero 23, 2009
Oscars 2009

De 10 nominaciones, Slumdog millionare se llevó 8. ¡8! La banda sonora es espectacular, los actores son carismáticos, la ingeniería del montaje es vertiginosa, la fotografía está impecable y La India se ve estupenda. Sin embargo, la historia es muy básica. Si nadie supiera de la película y la descubriera por ahí la recomendaría, claro, pero ahora está muy sobrevalorada. Su argumento es muy simplón; habla de vidas miserables que enternecen por su sufrimiento y, de paso, nos chanta la historia de un amor imposible. Además, el protagonista participa en ¿Quién quiere ser millonario? y, por obra del destino, sabe las respuestas por las peripecias que ha experimentado en su vida, las cuales son intercaladas a medida que avanza en el concurso. Una estructura bastante rústica que queda en segundo lugar por la mecánica ágil de la edición. Danny Boyle es un gran director; me agradan todas sus películas (28 days later, transpotting, the beach, Sunshine), excepto por Vida sin reglas que fue un verdadero bodrio. Slumdog millionare sigue en su senda de buenas películas, pero me molesta que sea situada al nivel de pieza extraordinaria cuando no lo es. The curious case of Benjamin Button, Milk y Frost/Nixon le hacían el peso. Me irrita que haya arrasado. Me conformaba con que las predicciones no se cumplieran en el premio al Mejor director; David Fincher hizo un trabajo de una elegancia y meticulosidad impresionante y lo merecía. Pero así son los Oscars, guiados por criterios consensuales y utilitarios. Ahora se llenará de filmes de La India y no sé si eso sea bueno o malo. El resto de la noche destacó por la genial conducción de Hugh Jackman (cantó, bailó, payaseó), el premio póstumo a Heath Ledger y el desaire de la Academia a la brillante actuación de Mickey Rourke, optando por Sean Penn en un rol social ya visto muchas veces.
Aquí va la lista de ganadores:
MEJOR PELÍCULA - Slumdog Millionare
MEJOR DIRECTOR - Danny Boyle, Slumdog Millionaire
MEJOR ACTOR PROTAGONISTA - Sean Penn, Milk
MEJOR ACTRIZ PROTAGONISTA - Kate Winslet, The reader
MEJOR ACTOR SECUNDARIO - Heath Ledger, El Caballero Oscuro
MEJOR ACTRIZ SECUNDARIA - Penélope Cruz, Vicky Cristina Barcelona
MEJOR PELÍCULA EXTRANJERA - Departures (Japón)
MEJOR PELÍCULA ANIMADA - Wall-E
MEJOR GUIÓN ORIGINAL - Dustin Lance Black, Milk
MEJOR GUIÓN ADAPTADO - Simon Beaufoy, Slumdog Millionaire
MEJOR FOTOGRAFÍA - Slumdog Millionaire
MEJOR MONTAJE - Slumdog Millionaire
MEJOR DIRECCIÓN ARTÍSTICA - El Curioso Caso de Benjamin Button
MEJOR BANDA SONORA - Slumdog Millionaire
MEJOR CANCIÓN - 'Jai ho' (Slumdog Millionaire)
MEJOR VESTUARIO - La Duquesa
MEJOR MAQUILLAJE - El Curioso Caso de Benjamin Button
MEJORES EFECTOS VISUALES - El Curioso Caso de Benjamin Button
MEJOR SONIDO - Slumdog Millionaire
MEJOR MONTAJE DE SONIDO - El Caballero Oscuro
MEJOR PELÍCULA DOCUMENTAL - Man on Wire
MEJOR CORTOMETRAJE DOCUMENTAL - Smile Pinki
MEJOR CORTOMETRAJE DE FICCIÓN - Spielzeugland (Toyland)
MEJOR CORTOMETRAJE DE ANIMACIÓN - La Maison en Petits Cubes
viernes, febrero 13, 2009
Coincidencias: Los Cronocrímenes y Agujero de gusano


Cuando veo estos filmes donde lo que impera es la historia y, principalmente, la originalidad, pienso en el cine chileno y me pregunto cuándo empezarán a aparecer cintas de este tipo: premisas simples, de fácil ejecución, pero sublimemente creativas. Falta alguien así. Que a alguien se le ocurra un Old boy o un Memento o un Being John Malkovich. Algo que sorprenda. Pero no. Seguimos con lo mismo de siempre y los que intentan innovar carecen de lecturas suficientes para urdir un guión que golpee.
A fines del 2007 escribí un cuento muy fallido, pero cuya idea central me parecía muy llamativa. Se llama Agujero de gusano. Básicamente, se trata de un tipo que encuentra un portal del tiempo y que se topa consigo mismo. Después viaja de nuevo y se encuentra con dos versiones de sí mismo: la original y la que viajó. Quien haya visto Los cronocrímenes estará levantando una ceja. Mi cuento es humilde, defectuoso, insignificante, etcétera, pero, sin saber de su existencia, tiene notables similitudes con una película excelente: el entorno campestre donde se desarrollan los hechos, los múltiples duplos del protagonista que van apareciendo durante la trama, el enfoque centrado en la segunda realidad espacio-temporal, el hecho de que el viaje en el tiempo sólo sea hacia atrás (en mi cuento un día atrás y en la cinta horas atrás), la naturaleza del protagonista, entre otras. También hay diferencias. Son ellas, justamente, las que hacen que Los cronocrímenes pisotee a mi modesto relato. Además, los méritos del filme están dados por dos elementos: la historia (el guión) y la estupenda narración visual que la enaltece.
Tras ver la película, hace un tiempo ya, me motivé a corregir un poco el cuento; está más pulcro pero no me convence (le sobran algunas partes y les falta desarrollo a otras), sin embargo, si alguien ha visto la película es un ejercicio interesante ver las semejanzas.
Aquí un fragmento incomprensible del cuento:
El agua succionó el cuerpo de Tomás por un lapso de unos ocho segundos, entonces empezó a emerger. En la superficie, lo rodearon los objetos que lanzó al agua poco tiempo atrás, el bote no estaba y a unos treinta metros un hombre nadaba velozmente hacia la orilla. Tomás también braceó hacia la ribera y, a los pocos segundos, observó que el individuo llegaba a tierra y se internaba a toda prisa entre los ramales. Extrañamente, el clima estaba mucho más caluroso y el misterioso sujeto, al igual que él, sólo vestía calzoncillos.
Tomás llegó a la orilla y se topó con el bote y el equipo de pesca situados en el mismo lugar donde los halló antes de usarlos. Desconcertado, se adentró entre los ramales en busca del desconocido y de una explicación. Tras avanzar unos metros, escuchó disparos y un grito. Cauteloso, avanzó hasta la explanada y dilucidó el enigma. A Tomás se le atravesó el corazón en la garganta. A seis metros de distancia se hallaba un doble suyo, digamos Tomás Palmer “C”, junto al cadáver del hombre en calzoncillos. La conclusión resultaba, a la vez, imposible y lógica: había viajado en el tiempo un día atrás.
Cuento completo aquí
sábado, enero 24, 2009
Entrevista a David Fincher (a propósito de "The curious case of Benjamin Button")

Respuesta. Lo que te da un estilo, lo que te hace reconocible, es tu forma de resolver los problemas. Quizá a mí se me reconozca porque apago más luces que nadie y me gusta trabajar con amigos todo lo que puedo.
P. Como Brad Pitt, por tercera vez después de Seven y de El club de la lucha.
R. Es uno de mis mejores amigos. Pensamos de una forma parecida y lo mismo ocurre en el trabajo. Como director soy de los que apoyo a los actores para que puedan arriesgarlo todo y Brad sabe aprovechar la oportunidad. Siempre me pedirá más y yo le presiono para que acepte papeles donde tiene que utilizar maquillaje durante seis horas.
P. Maquillaje y efectos digitales de Digital Domain para interpretar al mismo personaje a lo largo de su vida.
R. Al final nos quedamos sin dinero y tuve que contratar niños para lo que le quedaba de vida, pero Brad fue Benjamin durante unos 80 años en esta historia. Ese era uno de los escollos que le veía al guión, que no me la imaginaba interpretada por cinco actores diferentes. Por eso dudé antes de hacerla. Incluso manteniendo a Brad durante toda la película tenía que cuidar mucho su fisonomía. Utilicé técnicas de captura de movimiento para su rostro, algo muy empleado en anuncios o con los especialistas de acción pero que aquí es algo más. No fue Brad Pitt, no son imágenes generadas por ordenador, es Benjamin Button.
P. ¿En quién pensó a la hora de envejecer el rostro más bello de Hollywood?
R. En los cuadros de Andrew Wyeth, en esos rostros expuestos a los elementos. También tomé como referencia fotos de Paul Newman de joven y en sus últimos años. O el rostro de Robert Redford.
P. ¿Consideró la posibilidad de contratar a un desconocido para esta transformación?
R. Lo pensé pero narro la historia de un pez fuera del agua y a su estilo Brad lo es. Nadie tiene esa imagen de él, le ven más como el hombre que lo tiene todo sin pensar que esa misma fama le convierte en un friki. Además valoré la afinidad del público con su rostro. Es imposible dar dos pasos en el mundo civilizado sin ver una foto suya. Esa afinidad permitirá al espectador identificarle durante toda la evolución del personaje y como dice Cate Blanchett en un momento del filme, es la imagen de la perfección.
P. El guión estuvo rondando su despacho desde 1991.
R. La primera vez que lo leí no era el mismo proyecto, lo consideré imposible de realizar y además lo iba a dirigir Steven Spielberg. Era su problema. Luego pasó a mi amigo Spike Jonze pero hubo cambios de guión que a él no le gustaron. Fue entonces cuando Eric Roth me buscó con un guión que parecía una guía telefónica, 240 páginas, pero que contenía elementos que me interesaban. Eso fue en 2001 y al año siguiente empezamos a hacer pruebas para ver si la película era posible dentro de un coste razonable. Al final fue como jugársela a los dados para demostrar que era posible.
P. Tras 122 millones de euros, diez meses de preproducción activa, unos nueve de rodaje y 19 de postproducción además del paso del huracán Katrina por Luisiana donde rodó la película, Benjamin Button es una realidad y un claro candidato al Oscar.
R. Como siempre que acabo una película. Lo mejor de hacer cine es terminar. Aunque también es un hecho que las películas nunca se acaban únicamente se abandonan.
P. ¿Cuáles fueron los elementos que tanto le gustaron del guión de Roth?
R. Que habla de la historia de una vida. Habla de la muerte. ¡Lo que se dice un best seller en Hollywood! Benjamin Button habla de dos vidas que se cruzan, y en ese cruce se aman con toda la intensidad, pero luego sus vidas continúan. Así es la vida.
sábado, enero 10, 2009
Las 10 mejores películas estrenadas en Chile el 2008
7. Hellboy 2: el ejército dorado. Guillermo del Toro en su esplendor. Ostentosa, minuciosa, imaginativa. El cómic estalla en su atmósfera.lunes, noviembre 17, 2008
La atracción del vacío

F.T. ¿Figuras algebraicas? Es el dilema de todos los films y con el que se enfrentan todos los cineastas: una situación fuerte con personajes congelados, o por el contrario, unos personajes sutiles con una situación débil. Creí que usted hacía siempre películas de situaciones fuertes y Strangers on a train se asemeja decididamente a un gráfico. A ese nivel la estilización resulta embriagadora para el ojo y el espíritu y fascina incluso a la gran masa del público.
A.H. A menudo me he preguntado a mí mismo por qué no consigo interesarme en una simple historia de conflictos humanos cotidianos. Tal vez la respuesta sea que me parecen que no tienen el suficiente interés visual.
F.T. Seguramente. Podría decirse que el material de sus películas está sacado de tres elementos: la angustia, el sexo y la muerte. Estas no son preocupaciones al día como pueden hallarse en los films que tratan del desempleo, el racismo, la miseria, o también en los films que tratan de problemas cotidianos de amor entre hombres y mujeres, sino que son preocupaciones metafísicas.
A.H. ¿No es lo esencial que estén cerca de la vida? Hay otra cosa, sabe, y es que no soy un escritor. Quizás fuera capaz de escribir todo un guión yo mismo, pero como soy demasiado perezoso o mi espíritu es muy disperso, resulta que llamo a otros escritores para que colaboren conmigo. Sin embargo, supongo que mis films de clima y de suspense son realmente mis creaciones en tanto que escritor y, además, tengo la certeza de no poder hacer con éxito un film escrito completamente por otro. Ya le he explicado hasta qué punto sufrí con Juno and the Peacock, cuál era mi sensación de impotencia al no poder hacer nada con esta historia. La miraba, la examinaba, era una obra en sí, de Sean O’Casey, y todo lo que yo tenía que hacer era filmar a unos actores. Tomar el guión de alguien y fotografiarlo a mi manera no me basta. Me siento obligado a tratar por mí mismo el tema, para bien o para mal. Sin embargo, debo tener cuidado de no encontrarme escaso de ideas, pues como todo artista que pinta o escribe, estoy limitado a un cierto terreno. No quiero compararme con él, pero el viejo Rouault se contentó con pintar payasos, algunas mujeres, el Cristo en la cruz, y esto constituyó la obra de toda su vida.
Cézanne se contentó con algunas naturalezas muertas y con algunas escenas de bosque, pero ¿cómo puede un cineasta empeñarse en pintar el mismo cuadro?
Sin embargo, siento que me queda mucho por hacer y actualmente intento corregir la gran debilidad de mi trabajo, que reside en la falta de espesor de los personajes en el interior del suspense. Esto me resulta muy difícil, pues cuando trabajo con personajes que tienen una gran densidad psicológica, me llevan en la dirección en que ellos quieren ir. Entonces me comporto como la viejecita que los “boy-scouts” intentan obligar a atravesar la calle: no quiero obedecer. Y esto ha sido siempre la fuente de una serie de conflictos interiores, porque exijo ciertos efectos. Me siento atraído por el deseo de situar en mis películas escenas de intriga como la que le describí a propósito de la cadena de montaje de la fábrica Ford.
En la actualidad, a todo esto lo llamaría una forma de escritura bastarda, una manera invertida de llegar a un resultado. Cuando partí con la idea de North by Northwest, que no está basada en una novela, cuando se me ocurrió la idea de la película, la vi completa y no un lugar o una escena particulares, sino una dirección continúa del principio al final; y, sin embargo, no sabía en absoluto de qué trataba el film.
F.T. Creo, señor Hitchcock, que su manera de actuar es antiliteraria, estricta y exclusivamente cinematográfica y… que usted padece la atracción del vacío. La sala de cine está vacía, quiere llenarla, la pantalla está vacía, quiere usted llenarla. No parte del contenido sino del continente. Para usted, una película es un recipiente que hay que llenar de ideas cinematográficas o, como dice frecuentemente, “cargar de emoción”.
Nota: Mientras buscaba la foto de este post me encontré con una página que recomiendo acaloradamente, por lo menos para tenerla en cuenta. Allí están en mp3 las conversaciones entre Truffaut y Hitchcock. Haga click aquí
viernes, octubre 10, 2008
Las palabras en el cine

…¿Me pregunta usted cómo se puede sobrevivir a Hollywood?
Es cierto que si uno es un escritor, la mayor parte del trabajo se ve desperdiciada.
Un escritor que sea verdaderamente creador debe hacerse director, lo cual significa que, además de creador, debe ser física y moralmente duro. De lo contrario, para el tiempo en que haya sido lo suficientemente vapuleado como para haber aprendido a escribir un guión que pueda ser filmado, es decir al modo de la cámara y no simplemente de la literatura, habrá perdido probablemente todo su ímpetu.
Si se va a Hollywood nada más que a hacer plata, hay que reconocerlo con el más absoluto cinismo, sin que a uno le importe demasiado lo que haga. Y si uno cree realmente en el arte del cine, es una tarea a largo plazo y hay que olvidarse de escribir otra cosa. Preocuparse de las palabras por las palabras mismas resulta fatal para el buen cine. No son el objetivo del cine. No es la pasión de mi vida, pero podría haberla sido si hubiera empezado veinte años atrás. Pero veinte años atrás nunca hubiera podido llegar allí, y esto es válido para mucha otra gente. A uno no lo quieren hasta que se haya hecho un nombre, y para cuando uno se ha hecho un nombre, ha desarrollado un tipo de talento que ellos no pueden usar. Todo lo que harán es arruinarlo, si uno los deja. Las mejores escenas que escribí en mi vida eran prácticamente monosilábicas. Y la mejor escena corta que escribí, según mi opinión personal, es una en que una muchacha dice “iuju” tres veces con tres entonaciones distintas, y nada más que eso.
Raymond Chandler.
viernes, julio 25, 2008
Las películas más raras de la historia del cine
9. Donnie Darko de Richard Kelly.
7. Delicatessen de Jean Pierre Jeunet y Marc Caro.





































